martes, 10 de marzo de 2026

60 (Sanar más que un camino llano, es una montaña rusa)

Hoy dueles distinto, hoy dueles un poco más.

Te busqué con la mirada entre la multitud, y aunque estabas ahí, a un palmo de mi, tan cerca que poco más y chocamos de bruces, no te vi. Estabas con tu familia, esa que tanto te quiere, la misma que tanto aprecio yo. Ojalá no haber dejado de formar parte de tu familia, no por ti, si no por ellos. Son personas maravillosas. 

Necesito saber de ti, escucharte hablar sobre tu realidad actual, cómo estás, qué estás haciendo, mi mente fantasea con que eres muy feliz, acompañado de tu nueva novia, a la que tratas como siempre quise que me tratases a mi, exitoso en el trabajo, en el amor, en la vida... No como yo, que me siento algo fracasada (el "algo" lo dejamos para no sentirme tan mal). Quiero saber si es fantasía o es real, porque quiero que sufras un poco antes de que te vaya bien. La vida es injusta y solo me queda creer en las energías y el karma, en esa balanza universal que se ajusta cada vez que una persona es muy mala con alguien bueno, aunque puede ser que sea una pretenciosa autodenominándome como "buena persona". Qué es ser mala persona, porque tampoco te considero malo, pero sí fuiste cruel conmigo.

No quiero entrar en una vorágine de pensamientos filosóficos de la que luego me cuesta salir, y no llegar nunca al punto de la cuestión.

Cuando terminó la cabalgata, te seguí buscando con la mirada de camino a la plaza del ayuntamiento, y cuando llegamos, me mantenía alerta por si te atisbaba entre la multitud, pero no vi nada. No dejé de pensar en ti hasta que no dije en alto lo que pasaba por mi mente. "Qué fuerte como es el universo, llevo todo el tiempo que hemos estado allí buscándole con la mirada, alerta por si le veía, un poco incluso deseando verle, y no me lo he cruzado aún estando en el lugar en el que siempre suele estar con su familia", mis amigas pararon en seco, a escasos metros del portal de la casa de una de ellas, y me miraron incrédulas, "Mady, estaba allí, nos lo hemos encontrado de frente cuando hemos cruzado la calle, ¿no le has visto?, por eso nos cambiamos de sitio". No entendía nada, no podía no haberle visto, ¡si le estaba buscando!. Es inverosímil, la única explicación lógica que tengo es que se ha vuelto invisible para mí, ni deseando verle puedo verle, porque hay algo más fuerte que mi deseo de saber de él solo para asegurarme de que en realidad no le va tan bien como creo, y es la dedicación que le estoy poniendo a mantener a salvo mi corazón.

Todas las veces que piso la ciudad en la que me crié, la misma que guarda todos los recuerdos contigo, pienso en ti, nos visualizo andando por una calle que solíamos frecuentar, veo tu casa y recuerdo todas las veces que hemos estado delante de tu portal antes de subir, no sales de mi mente aún 3 años después, aunque no de forma romántica, sí persistes en mi memoria, no sé cómo deshacerme de ti.

Necesito deshacerme de ti.

Te escribí en verano, y obtuve una reacción con un corazón al mensaje, me sentí un poco tonta porque no sé qué esperaba que sucediese. Te volví a escribir en invierno, me juré que no te iba a felicitar pero tuve un momento de debilidad, y aunque días mas tarde, te dije un "felicidades atrasadas" y te pedí llamarte, no me lo cogiste y no volví a intentarlo, tampoco me devolviste nunca la llamada.

Necesito olvidarme de ti.

Del pasado se aprende, pero no se como quedarme con el aprendizaje pero no con los recuerdos. Por encima de todo lo malo, echo de menos todo lo bueno, ¿lo volveré a tener de otra persona? ¿por qué si el malo fuiste tú, también eres tú el que vuelve a disfrutar el amor? es aquí cuando las energías y el karma me están fallando.

Te deseo un poco el mal, creo que te lo mereces, quiero que seas infeliz un tiempo, para que pienses durante una milésima de segundo en mí y te digas a ti mismo "ahora entiendo todo lo que le hice pasar", o quizás siempre has sido consciente pero te ha dado igual. No te conozco ¿te he conocido en algún momento de verdad? ¿quién eres?

Pero sobre todo.

¿Quién soy?



Share:

jueves, 9 de octubre de 2025

59 (Un mensaje de ánimo *aunque no lo parezca*)

 Cuando hablamos de citas, de conocer a alguien, sobre todo si es chico, y sobre todo si es heterosexual, siempre hay un deje de pesimismo y de hastío en la conversación. La mayoría de mis experiencias y las de mis amigas dejan bastante que desear, si no es porque al final no tiene un algo que te haga seguir adelante, es porque el que sí creías que lo tiene, de la nada te deja de contestar.

He escuchado bastante es el "quizás deberías probar con otro tipo de chico", lo que sucede es que tienen abierta la puerta todos, pero aun así, ninguno ha llegado a demostrar que está al nivel de lo que yo misma ya puedo ofrecerme. Y además, sumar.

Es lo que sucede hoy en día y al parecer muchos hombres no interiorizan, siento que se han quedado atrás y nosotras hemos seguido avanzando. Nos mantenemos solas, nos curamos las heridas solas (o con ayuda), nos damos amor, nos damos atención... y ellos se mantienen en una mentalidad arcaica y desfasada, eso es lo que les hace no estar a la altura de lo que una es capaz de hacer.

Un amigo me dijo una vez "yo quiero salir con las de 20, porque esas no te montan pelea no vienen traumadas, en cambio las que están mas cerca de los 30 o los pasan vienen ya traumadas y exigiendo", y me hizo mucha gracia, además de enfadarme y discutir con él. Primero nos destrozan para luego, cuando nos conseguimos curar y les exigimos lo mismo que nosotras somos capaces de dar, somos demasiado difíciles, todo porque ellos no pretenden esforzarse por hacer ningún cambio.

Pero quién puede culparles de que no quieran, yo también, creciendo en un sistema patriarcal y machista, donde lo que me venden es que soy el que manda, el que tiene el poder, seguramente no querría llevar a cabo todo el trabajo que conlleva sanar y cambiar mi mentalidad.

Nos lo han dicho siempre "es mucho mas difícil desaprender y volver a aprender que aprender bien de 0", y por eso queridas, nosotras las personas gestantes, tenemos el poder de cambiar todo esto. El cambio parte de la educación, es ahora cuando tenemos que crear nuestro pequeño ejército de personitas que reivindiquen una sociedad distinta, una sociedad justa. 

Share:

martes, 2 de julio de 2024

58 (Feliz aniversario)

Hoy hace un año y 3 meses que terminé mi relación sentimental de casi cinco años con mi ex pareja, en este tiempo he pasado por distintas fases de la ruptura, el mismo día que sucedió me fui del lugar echando un último vistazo hacia atrás, ¿mirará siquiera en mi dirección?, ¿vendrá detrás de mi?, no, no hizo ninguna de esas dos cosas, se comportó como si fuese una completa desconocida, y me di cuenta de que eso es lo que estuve esperando toda la relación, que me mirase y que luchase por mi, que me hiciese ver que había valido la pena todo lo que abandoné de mi misma por poder seguir a su lado. De camino al coche, acompañada de mis amigas, siquiera quería llorar, el desgaste fue tal que no me quedaban lágrimas.

A día de hoy dudo incluso de sus sentimientos hacia mi, de si alguna vez me llegó a querer, quizás yo solo representaba un lugar cómodo en el que estar, un lugar seguro, ¿todo lo que hice por él con la consecuencia de perderme a mi se valoró siquiera en algún momento?, es triste que la primera respuesta que se te venga a la cabeza a esa pregunta sea "seguramente no".

Algo por lo que jamás pensé que fuese a agradecer a alguien que me hizo daño sería por hacerme ver algo de mí que siempre había intentado esconder y de lo que me había burlado. 

El romanticismo.

Al darme todo lo contrario es cuando vi que el ansiar a todas horas actos románticos de su parte quizás quería decir dos cosas, una de ellas y la más obvia, que no era la clase de persona con la que iba a compartir mi futuro por mucho que nos empeñásemos en ello, y la otra, que todo lo que había dicho que odiaba en realidad tenía miedo de aceptar que lo deseaba.

He crecido viendo películas en las que la pareja cruzaba mar, tierra y aire si hacía falta solo para culminar su amor, he crecido leyendo libros en los que siquiera la propia muerte podía hacer callar a sus corazones, me he imaginado y soñado a mi misma en innumerables ocasiones viviendo todas esas escenas y es lo que me he dado cuenta que anhelo. Cómo no iba a gustarme el romanticismo. Por qué me empeñé en esconderlo.

Quiero que me coloque el mechón de pelo que me despeina el viento, que me preste su chaqueta sin pedírselo, que me abrace por la espalda mientras me quedo embobada mirando el atardecer, que me deje jugar con su pelo, que me dé de comer con su cubierto para que pruebe su comida, que me acaricie la cabeza mientras estamos tumbados cada uno inmerso en su tarea, y un largo etcétera que ni yo soy consciente todo lo que me queda por descubrir sobre mis deseos.

Quiero dejarme querer, todo este tiempo no he sabido aceptar el amor, no he sabido dejar que las personas fuesen bondadosas conmigo porque nunca he sentido ser merecedora, hablo en pasado pero aún a día de hoy no se muy bien como hacerlo, aún estoy aprendiendo.

Por último, me dirijo a ti, todos esos años te acepté como mi karma, como que te habían enviado para expiar mis pecados y purificar mi alma, quise creer que me merecía todo por lo que me hacías pasar porque yo había tratado mal a otros, a día de hoy no se si de verdad las energías del universo estaban tan enfadadas conmigo como para hacerme vivir aquello, lo único que sé es que lo mereciese o no en el pasado, no lo merezco ni lo acepto en el presente.

Me merezco ser amada, merezco ser apreciada y alabada, ser única en sus ojos y que en vez de intentar apagar mi brillo porque no sabe como encender el suyo propio sin sentir que le estoy opacando, se vea animado a superarse como persona para sentirse a mi nivel.

Me niego a darte las gracias, el llegar al lugar en el que estoy solo me lo debo a mi.
Share:

martes, 16 de mayo de 2023

57 (Me quiero escapar a un lugar tropical)

 Como leí por ahí, vivo en modo supervivencia, me levanto a las 5:00, desayuno, me visto, cojo el transporte público, y casi sin darme cuenta de cuándo ha sonado siquiera la alarma, ya estoy en la oficina. Jornada de 7 horas en las que un rato se me cierran los ojos, otro estoy activa, otro escucho un podcast, bajo a almorzar una fruta, el pequeño momento feliz del día porque me pongo al sol, y renazco como una flor esperando la primavera. Vuelvo a subir y un rato se me cierran los ojos, otro estoy activa y otro hablando con mis amigas por mensajes.

Al salir tengo que tener todavía energías porque el día no se puede terminar a las 17:00 de la tarde para mi, hay que aprovecharlo, y más cuando aún no has terminado la maldita carrera, y estas desesperada por deshacerte del yugo.

Estoy cansada.

No se cuánto más voy a aguantar este ritmo.

No se cuánto tiempo más durará la fortaleza de en cuanto cobre la nómina, comprar un billete a una isla paradisíaca, con una mano delante, otra detrás y una mochila llena de bikinis, pantalones cortos y crema solar.

Share:

martes, 9 de mayo de 2023

56 (Ya no necesito ayuda, me tengo a mí)

Ha pasado tanto tiempo desde que no me paso por aquí que quizás hasta se me ha olvidado escribir. 

Antes de estas palabras, había un borrador, aquí mismo, una entrada que pudo ser y nunca será, porque la acabo de borrar, en la que hablaba de mi desgana, falta de inspiración, de ánimos, de ganas de crear cualquier cosa. Debo decir que no he salido del todo de ese pozo de indiferencia y falta de creatividad, pero si puedo asegurar que estoy saliendo de él.

Han pasado muchas cosas, y siempre que decía que no tenía sobre qué escribir mentía, siempre he tenido, porque he vivido muchos sentimientos distintos, desde la rabia, la impotencia, la traición, la decepción, el enfado. Pero me daba miedo dejarlas por escrito, porque entonces no serían un secreto, todos sabrían las cosas tan feas que estaba aceptando que me hiciesen, y yo que siempre he intentado empoderar a mis amigas y a las mujeres en general, me estaba quedando en una situación que no hacía otra cosa distinta a minarme el autoestima y destruirme por dentro. Me he dado cuenta que no es tan fácil hablar del daño que te han hecho, te sientes avergonzada y te haces pequeñita. Admiro a todas las mujeres que en situaciones de maltrato han conseguido alzar la voz y salir del lugar en el que no se las estaba tratando como se merecen. Porque podéis pensar que las mujeres pedimos demasiado, pero solo queremos que se nos trate como seres humanos, y con el respeto que eso conlleva y merecemos.

Otro sentimiento con el que me he encontrado a la hora de hablar acerca de la persona y las situaciones que te han hecho daño, es con el miedo, el de que te juzguen, el de que invaliden tus sentimientos, y por desgracia, el de la repercusión negativa que puede haber en la otra persona, porque si te quedas ahí tanto tiempo y después de todo, es porque hay dependencia, y también, por qué no, hay amor, y ese ese amor el que te dice que no digas nada, que no hagas nada, que ya has salido del agujero y lo mejor que puedes hacer es seguir con tu vida y no revisitar el pasado, porque te puede hacer daño a ti, y pueden dejar de quererle a él. Y no le deseas eso.

En resumen, he estado en una relación que, por decirlo de forma bonita, me ha curtido el corazón y la mente, y sé lo que no voy a volver a permitir que me hagan.

Share:

martes, 30 de noviembre de 2021

55 (Necesito ayuda)

 A veces siento que nada es real, que nada importa realmente, que te engañen, que te mientan, las victorias, los fracasos. El tiempo pasa deprisa, no va mas despacio solo porque no consigas salir de tu bucle de dormir, comer, dormir, comer. En ese bucle estoy yo metida, no se como salir. No se donde encontrar las ganas de estudiar, de moverme mas, me siento una hoja en otoño que se ha caído del árbol y simplemente se deja mecer por el viento.

No me esfuerzo en hacer nada, no puedo más, no sé qué hacer, cómo obligarme a avanzar. 

Estoy estancada en el espacio tiempo perdiendo los "mejores años de mi vida", estas cuatro paredes me están comiendo, me mastican, me tragan. Necesito ayuda, no sé a quien pedírsela y tampoco sé como ayudarme a mí misma.

No consigo salir del agujero negro en el que la cuarentena me metió, es raro, antes nunca lo había relacionado con esos meses de mi vida pero cuanto más lo pienso más sentido cobra. No tengo ánimos siquiera para llevar a cabo alguno de mis hobbies, no tengo ánimos de vivir justo por ese sentimiento de que nada es real. Solo existo porque tampoco quiero morir, me gusta vivir, o me gustaba, ahora simplemente ya no se cómo se hace. 

Share:

viernes, 17 de septiembre de 2021

54 (Nunca es demasiado tarde.)

 De lo único que se hablar es de mi pareja, iba a decir que eso es porque es la única que está en constante cambio, pero es mentira, en mis amistades también ha habido cambios, y en mi familia más aún.

Todo en general me afecta, como es normal porque soy un ser humano, pero se podría decir quizás que le doy más importancia a lo que me pasa con mi pareja que a lo demás.

En este tiempo desde que no escribo, que ya siquiera recuerdo desde cuando, ha sucedido que ha vuelto a mi vida una muy preciada amiga de la que me distancié hace dos años. Necesitábamos cierto espacio para no ser tan dependientes la una de la otra, quizás ella bastante más de mi que yo de ella, pero hacía falta. Considero que todo ha sucedido en el momento perfecto, el volver a hablar, el poco a poco vernos más, abrirnos más acerca de nuestros problemas personales.

Por otro lado está mi familia, yo en general con mis padres no tengo muchos problemas, la que sí lo está pasando peor es mi hermana, se apoyan demasiado en ella, hasta el punto de que sinceramente es la matriarca de esta casa. Pronto conseguiremos independizarnos juntas y espero que ella mejore, lo necesita. También espero no ser una carga para ella, que soy yo muy alocada y despreocupada muchas veces. Pienso en los demás pero a la vez puedo ser bastante egoísta.

Por último la universidad, siento que me va muy bien, de un año a otro me ha cambiado la mentalidad de repente. Sé por qué, porque por fin he aprobado las asignaturas de primero que no paraban de apretarme la soga que llevo al cuello, ahora que está más aflojada veo la luz al final del túnel y me veo terminando de forma exitosa la ingeniería. También me ha ayudado mucho ver a una amiga trabajar de ingeniera, siento que se puede, que esto tiene futuro y que no estoy estancada. Me he despertado 6 años más tarde pero tengo 23 años, no es demasiado tarde.

Nunca es demasiado tarde mientras vivas.

Share:

lunes, 5 de octubre de 2020

53 (Cambios)

 Me encuentro en una situación que no quería tener que afrontar aún, irme de casa. 

Mis padres han decidido comprar una casa para asegurarse el futuro, porque vivir de alquiler es vivir desprotegido cuando ya tienes una edad y cierta cantidad de hijos. Esto es lo que nos lleva a mi hermana y a mi a intentar alzar el vuelo y abandonar el nido, porque el emplazamiento de este nuevo "hogar" está lejos de todo lo que queremos cerca. 

Aquí es donde llega el problema, ese que afrontamos todos en esta sociedad capitalista y consumista en la que vivimos, el dinero. Carecemos de él. Yo trabajo para pagarme la universidad, mi hermana para pagarse la academia para las oposiciones, a parte de gastos personales que bueno, se pueden reducir si es para pagar un alquiler. 

Estoy exhausta de pensar en todas estas cosas de adultos y siquiera lo he hecho durante unos pocos días, no me quiero ni imaginar cuando mi mayor problema sea ese, el de mantener el techo que me cubre y a la vez hacer malabares con el dinero para no quedarme atrás en la vida social.

Solo tengo 22 años, no he terminado la carrera, experiencia en hostelería pero con esa experiencia quizás se limpian el trasero. Hoy en día verte un futuro en el mundo laboral está complicado y es frustrante y deprimente lo inútil que te sientes, además de que nos dejamos todas las energías en imaginarnos en la cima de la pirámide alimenticia.

Creo que entiendo a todas las mujeres que acaban prostituyéndose o, por defecto, la pornografía moderna que es el vender tus fotos desnuda.

¿Tengo que llegar a ese extremo?

Share:

martes, 14 de abril de 2020

52 (HOLA)

Hola, a día de hoy siquiera yo estoy del todo segura quién soy, he escrito 51 entradas acerca de mis sentimientos más puros, siempre hablando desde la oscura habitación de la tristeza, y aún así siento que no me he dado a conocer, tampoco es que sea algo imprescindible o el deseo de nadie, pero ya que es un blog tan personal, me gustaría hablar de mi verdadero yo, mi completo yo, no solo mi triste yo, o mi desesperado yo, o mi malo yo.
Porque ese es otro problema que siempre he tenido, hablar bien de mi, se me hacía falso, pedante, pegajoso en el sentido que se quiera entender.
He escrito y borrado la entrada número 52 más de cincuenta veces, aunque no las he contado.
Pero esta va a ser la última.
Hola.


Share:

sábado, 30 de marzo de 2019

51 (Un mar de lágrimas.)

El domingo por la mañana, para nosotros que salimos de fiesta el sábado noche porque aún no habíamos dormido nada, siquiera habíamos llegado a casa, sucedió algo que rompió con una parte de mi, te insulté, como otras veces, pero esta vez no iba a ser igual, tu reacción fue la misma, molestarte e irte, después de yo rechazar tu beso de despedida.
Y aunque todo parecía como otras veces, me sentía más rota que antes, no quería tratarte así, no debía tratarte así.
Me pasé todo el domingo en la cama llorando, creyendo que el que debía pedir perdón eras tu a mi, porque era yo quien se había molestado al final de la noche.
Me pasé todo el domingo pensando en cómo iba yo siempre detrás de ti, como siempre sufría yo los enfados.
Me pasé todo el domingo con la certeza de que tú no sentías nunca nada de dolor, y esto no te estaba afectando de la misma forma que a mi.
Me pasé todo el domingo llorando pero al final, toda la tristeza y el dolor que sentía lo relacioné con la resaca.
El lunes me desperté llorando, pero con la seguridad de que no te hablaría hasta que tú no lo hicieses, porque yo ya había sacado la bandera blanca y tu me habías contestado "Yo ya paso, no te voy a decir lo mismo de siempre"
El lunes, antes de dormirme, te hablé.
Empecé el martes corriendo, y a mitad de carrera me paré a mirar una fila de orugas mientras lloraba, tenía la certeza de que estaríamos por lo menos una semana sin saber nada el uno del otro.
Empecé el martes con el pie izquierdo, como el domingo, como el lunes, pero me decidí a ir también a clase, aunque solo quería quedarme en la cama.
Antes de decir lo que pasó justo cuando llegué a la parada del autobús para irme, creo en el destino, y que este no para de llevarme a ti. Y a ti a mi.
Empecé de verdad el martes cuando me escribiste que no aguantabas más sin verme, que lo habías intentado, y que si no me había ido a clase me fuese a estudiar contigo a tu casa.
Lloré todo el camino que hay de la parada de autobús a tu portal.
Intenté tranquilizarme subiendo las escaleras al tercer piso.
Lloré en cuanto me abrazaste.
Share:

martes, 9 de octubre de 2018

50 (Sentimientos.)

Últimamente me he parado a pensar un poco más en por qué actúo de la forma en que lo hago, no he llegado a una conclusión aún, lo haré algún día.
Lo que sucede, y lo que me lleva a autosabotearme y mandarme de cabeza al fracaso, es mi poca perseverancia, en cuanto me estanco en un ejercicio porque no entiendo por qué se usa esa fórmula, dejo de estudiar el día entero, y si tengo suerte puedo seguir estudiando la asignatura al día siguiente hasta que llegue a otro ejercicio que no me salga. Esto me ha llevado a suspender más de una asignatura, entro en un bucle de decepción conmigo misma continua, cuando no lo entiendo me siento estúpida por no entenderlo, por sentirme estúpida por no entenderlo me pongo triste porque no hay nada que más me afecte que sentir que no soy inteligente, por ponerme triste me desanimo, al desanimarme dejo la asignatura, suspendo, y me siento tonta. Los suspensos no determinan vuestra inteligencia, pero en mi cabeza la mía si.
Lo malo es que no lo hago solo con mis estudios, también lo hago con mis relaciones, la mayoría de las veces en cuanto falla algo y no entiendo por qué simplemente me doy la vuelta y sigo hacia delante, dejo que todo se enfríe y se quede en el pasado.
Últimamente es cierto que gracias a las personas de mi alrededor lucho un poco más, mi relación pasada hubiese terminado muchísimo antes de comenzar si no me hubiese ayudado una amiga a no apartar la mirada del asunto, aunque a veces pienso hasta qué punto fue beneficioso para los dos seguir estando juntos en ese momento.
Hace pocos días, se me dijo algo que me dejó pensando: 
"No entiendo cómo puede actuar de forma tan impulsiva teniendo el coco que tienes"
"¿A qué te refieres?"
"A que analizas de una forma muy lógica los sentimientos"
"Es que no los controlo"
"Pues hay que aprender a controlarlos"
¿Tiene razón, nos tenemos que dejar llevar por los sentimientos o tenemos que controlarlos?
Siempre he relacionado la inteligencia con la frialdad del que siente pero sabe como sin descontrolarse, a mi los sentimientos me desbordan, soy muy empática y creo que es algo que me molesta muchísimo de mi porque, por regla de tres, no me considero inteligente.
También tengo la teoría del que comprende, controla, yo comprendo mi descontrol, ¿pero eso me hace controlarlo?
Tengo tantas preguntas acerca de los sentimientos, las emociones, el cerebro, nosotrxs lxs humanxs.
Me crea mucha angustia los sentimientos.
Desearía no sentir nada.
Quizás suena muy tóxico, pero me encantaría tener tu temple, tu pasotismo, no te hacen daño.
¿Se resume todo a eso?
¿A evitar el dolor?
¿En qué momento he pasado de buscarlo a querer evitarlo?
Cuánto he cambiado en un año, sin haber cambiado nada en realidad.
Muchas veces este mundo con tantas posibilidades de elección me angustia y me gustaría no vivir más, ser un shinigami que observa y analiza los humanos.

Share:

viernes, 24 de agosto de 2018

49 (Bélgica.)

Hoy quiero hablar de ti, no se si estoy haciendo las cosas bien, si las estoy haciendo mal, a donde nos va a llevar todo esto, te vas a Bélgica con ella, y tú no ves el problema, me estoy empezando a sentir un poco demente por yo sí verlo.
Dices que no sabes si vas a poder controlarte, yo te digo que no voy a aguantar eso, me dices que sí vas a controlarte, que confíe en ti, no confío en ti, al igual que tú en mi tampoco, no te culpo, no soy de fiar, aún así, aunque no lo sea, te he dejado las cosas claras, hacia dónde va lo que siento, estas confuso, se está aprovechando de tu confusión, eres un idiota, de verdad que no te das cuenta de nada.
Me dijiste que te ayudase a elegir, eres un egoísta, yo no te pedí algo tan cruel, yo no puedo ayudarte, sé como hacer que me elijas, no quiero eso, quiero que me quieras elegir, esto no son las elecciones, no te tenemos que vender nuestro partido político, está en ti, en lo que sientes.
Me dices que no puedes quedarte con ella y después verme sin arrepentirte, pero también que de las dos, ella se lleva tus sentimientos, yo te digo que no te puedo dar el amor que te dio ella, no de la misma forma, yo no soy ella, no pienso como ella, no actúo como ella, yo soy yo.
Me estás confundiendo.
Tú dices que no sabes por qué le das tantas vueltas si en realidad ya has elegido, yo digo que tienes razón, que ya has elegido, tú me dices que ambos sabemos a quién, yo te digo que a Bélgica, tu me dices que no, que a mi.
No te creo.
Las palabras se quedan en eso, palabras, si no se cumplen.
No quiero que me hagas daño.
Estoy harta de dejarme hacer daño.
Todo lo dirá Bélgica.

Share:

domingo, 1 de julio de 2018

48 (Mis últimos meses)

Prólogo
Duermo, no descanso, no sueño, me levanto, obligada, por obligación, tengo obligaciones.
Tomo pastillas para la concentración, para aprobar, seguir adelante, las tomo para que se acabe el año.
Mucha energía, demasiada, me recorre y corro, de un lado a otro, no pienso, no mucho, si no demasiado.
Estoy aprobando, avanzando, drogando, las recomiendo.
No estoy triste, no tengo tiempo, ni para escribir, no puedo, necesito tristeza.

Capítulo 1
Sigo sin tener el valor de decirle a mi madre que ya no somos pareja, me pregunta por ti.
Has vuelto, sabía que lo harías, algunas amigas me lo dijeron también, "quien se fue sin ser echado vuelve sin ser llamado".
No lo sabes pero si llegas a volver un poco antes, quizás ahora mismo estaríamos juntos.
Todo esto debería de tener el valor de decírtelo a ti personalmente, cara a cara, tuve mi oportunidad el día que me dijiste "tengo claro que quiero volver y quiero que en nuestra relación nos veamos más, ¿tú qué quieres?", pero tenía que barajar tantas posibilidades, y contigo delante me era imposible pensar en otra cosa que no fuese besarte o perderme en tus ojos.
Lo estoy alargando tanto porque los exámenes me están absorbiendo la energía. No tengo energía para enfrentarte.
Te quiero.
Pero...

Capítulo 2
Siquiera me fijé en ti al principio, no me interesabas, y tú me veías insoportable.
Han pasado tantas cosas desde que entraste a trabajar. Ahora siento que te voy conociendo, y tu ya me soportas.
Eres una de las razones principales por las que me quedo contigo, no busco más de lo que me das.
Somo amigos, buenos amigos, y los demás saben que somos amigos, de una forma distinta a la que lo somos, pero amigos.
Somos un secreto a voces.

Share:

viernes, 18 de mayo de 2018

46 (Ruptura.)

18/04/2018
Cómo puede doler tanto una situación que ya sabías que iba a llegar, una situación que no has parado de alargar, me duele el corazón, me arden los ojos y me palpita la sien.
La tristeza me nubla la vista y en el espejo solo veo un gran punto rojo.
Me propuse cambiar, avanzar en la vida, tratar mejor a las personas a las que quiero, mimarlas, abrazarlas cuando lo necesiten y cuando no también, apoyarme en ellas y dejarlas que se apoyen. 
Nada ha sido así.
He pensado solo en mí y en mis sentimientos.
Soy tan egoísta.
No entiendo muchas cosas que por miedo ya no pregunto.
¿Molestaré si lo hago?
¿Qué hago?
¿Qué hacemos?
¿Dónde nos encontramos?
¿Se acabó?
Se acabó.
Le dije adiós.
Me pidió que lo hiciera, no con palabras, pero me lo pidió.
Ojalá no lo hubiese hecho.


Share:

miércoles, 14 de marzo de 2018

45 (Fracasada.)

En mi entrada número 43 dije que me presentaría a un concurso de relatos, no me sorprende que al final no lo haya hecho, en eso se resume mi vida, en decir que voy a intentar cosas nuevas y siquiera empezarlas.
Me decepciono constantemente y es un sentimiento bastante duro.
Por otro lado, seguimos hablando de concursos a los que tengo planeado presentarme (y quizás se quede en eso, en un plan). Los NYX Spain Face Awards (un concurso de maquillaje) ya han empezado, y el año pasado dije que este año me presentaría, pero sinceramente no me veo ni de lejos al mismo nivel que las personas que se van a presentar (y partimos de que siquiera sé aún quiénes se van a presentar), hay que grabar un vídeo y subirlo a YouTube, me da TANTA vergüenza, no me veo capaz. Voy a confesar que ya he intentado en otras ocasiones grabar un vídeo para YouTube, y en todas fracasé, no veo qué podría ofrecer yo al mundo que otras personas no estén ofreciendo ya, no se me da lo suficientemente bien nada y como nunca acabo lo que empiezo no se me dará lo suficientemente bien nada nunca.

Ojalá me cierre la boca a mi misma y me acabe presentando, por mucho que sepa que no voy a pasar siquiera la primera fase.

Hay que ser más positivxs en la vida.
Por mucho que la veamos sin sentido.
No vivamos por lxs demás, si no por nosotrxs mismxs.


Share:

sábado, 20 de enero de 2018

44 (Ansiedad)

Desde que empecé a tomar estas pastillas no sueño.
¿Qué pastillas?
Esa es otra historia.
Lo importante ahora es que no sueño, si no sueño no siento, si no siento no escribo.
Y no estoy escribiendo.
Soy una bolsita hecha de ansiedad que está deseando que termine de una vez por todas enero, necesito deshincharme.
No explotar.
Explotar no mola.
Explotar me hará volver a la madrugada del 6 de agosto de 2017.
Creo no querer volver a ese estado.
Las pastillas de todos modos no me dejan volver a ese estado (ni aunque quisiese).
¿Qué contiene esta bolsita de ansiedad?
Exámenes, trabajo (ya tengo trabajo, dentro de tres horas será mi primer día), el examen práctico de la autoescuela, la carencia de dinero y mi situación familiar.
Puedo aguantar bien la ansiedad de mi situación familiar, pero las pastillas no dan más de sí y si metes todo lo anterior en la bolsa, a la vez y a presión, ya no respiro bien.
Un punto positivo de todo esto es que ya no vivo mi ansiedad en silencio.
¿Me estaré repitiendo mucho? 
Es ¿gracias? a las pastillas.
Share:

jueves, 21 de diciembre de 2017

43 (A veces escribo).

El martes al salir de la biblioteca de mi universidad vi un cartel que anunciaba un concurso de relatos fantásticos, de terror o de ciencia ficción, así que he decidido presentarme. No tiene gran interés esto para nadie más que para mi, supongo, pero necesito dejar constancia de lo que quiero o tengo pensado hacer para llevarlo a cabo, porque más veces de las que me gustaría no he hecho algo porque lo he ido posponiendo. También me he apuntado en el calendario la fecha en la que cierran las entregas de relatos.
Me apetece mucho, creo que el terror sería el género que mejor se me daría de esos tres, pero tampoco descarto la fantasía.
Por otra parte, me da un poco de pudor presentarme, solo me he presentado una vez a algo así y siquiera era un concurso, había que hacer un poema y algunos los publicaban en el periódico del colegio al que iba, me presenté muy ilusionada y el mio no lo publicaron.
Confieso que fue un chasco tremendo para una niña de diez años, y me sentí la peor escritora del mundo.
Tengo miedo a volver a intentarlo y volver a fallar.
Aunque bueno, es anónimo, solo se sabrá el nombre del autor del relato que gane.

Share:

domingo, 19 de noviembre de 2017

42 (Egoísmo)

Cada mañana de estas últimas semanas me he despertado pensando que quiero dejarlo todo atrás e irme sin decirle nada a nadie, sin dejar pista, sin móvil y casi sin dinero.
Me he despertado pensando en huir, como si eso fuese lo mejor que podría hacer, un bien común, aunque no tan común, mas bien un bien muy egoísta, las personas que me aprecian y quieren se preocuparían por mí y me echarían de menos, esto me lleva a lo siguiente en lo que pienso al despertarme, y es, ojalá no querer a nadie y que nadie me quisiera, no tener apego a ningún ser humano, si así fuese me hubiese ido hace mucho, no sé a donde, no sé qué estaría haciendo.
Estoy vacía.
Muy vacía.
No sé que hacer para satisfacerme porque no se quién soy, no me conozco.
No quiero ser nadie.
No quiero ser nada.
No quiero existir.
Share:

martes, 7 de noviembre de 2017

41 (Tormenta)

Ayer por la noche me corté el pelo y estoy muy feliz.
Hoy he compartido unas horas con mi pareja y estoy muy feliz.
Mi hermano pequeño se ha enfrentado al que es el "líder de su pandilla" (auto proclamado) después de amenazarle con que le echaría de la pandilla si no hacía lo que él decía al grito de "no hace falta que me eches tú, me voy yo", y estoy muy feliz.
Tengo el corazón feliz.
He cogido un libro prestado de la biblioteca que se llama "Inés", es una novela policíaca, y mientras lo leía sentada en la silla se me ha ido la mente a lo feliz que he sido hoy junto a mi pareja, de ahí me he imaginado en un futuro viviendo juntos, y me ha golpeado la pregunta "¿cómo sería la convivencia?". Me considero una persona bastante individual, ¿sería capaz de llevar una vida junto a otra persona compartiendo un mismo espacio? ¿esa persona sería capaz de llevarla conmigo?
Me he sorprendido contestándome "es imposible que mi pareja y yo no congeniemos, le quiero", pero no lo es.
La mayoría de las veces no sabes lo bien que te cae esa persona hasta que no vivís juntos, me ha pasado con familia con la que no tenía ningún problema llegar a odiarla por este motivo. 
Con esto no quiero llegar a ninguna conclusión, es mas algo que me ha empezado a atormentar porque él me hace muy feliz pero ¿seríamos igual de felices siendo más íntimos?, me da un poco de pánico. 
Share:

miércoles, 18 de octubre de 2017

40 (Tengo tantas quejas que empezaré por esta: )

Estoy decepcionada con como las fuerzas del universo me afectan, hoy podría haber hecho una sesión de fotos muy guay pero gracias al atasco que ha habido he llegado una hora tarde, y lógicamente no la he acabado haciendo.
Estoy muy decepcionada con lo que me pasa siempre, quiero hacer cosas nuevas, me esfuerzo en salir de mi zona de confort, algo que no es nada fácil, y todo acaba saliendo mal. Me ilusiono con esas nuevas actividades y me siento como en el cuento de le lechera constantemente. Mientras voy con la leche tan tranquila a venderla, me imagino todo lo que compraré y hasta dónde conseguiré llegar gracias al dinero que me den por la leche, pero antes de llegar al mercado se me cae la jarra y veo mis sueños esparcirse por el suelo y tragárselos la tierra.
Tengo muchas ganas de llorar ahora mismo.
¿La solución es no volver a ilusionarme con nada?
Voy a quemar el libro de "El Secreto" en el que te dice que pienses en positivo y atraerás a ti fuerzas positivas que te ayudarán a cumplir lo que persigues.
Pues yo persigo lo que quiero y la leche se me sigue cayendo, una y otra vez, al suelo.
Es la vez que más escribo porque estoy muy enfadada, triste, decepcionada y desilusionada.
Vivo en una contradicción conmigo misma porque una parte de mi me grita que me siente y vea la vida pasar, porque de todos modos no voy a conseguir nada ya que no tengo talento alguno, y otra parte me chilla que porque algo no me salga bien a la primera no quiere decir que tengo que dejar de intentarlo.
Por ahora me voy a estudiar.
Los dos primero exámenes han sido horribles.
No sé estudiar.

Share: